lunes, 5 de febrero de 2018
viernes, 2 de febrero de 2018
Chocolat
Joanne Harris es una escritora británica de ascendencia francesa autora de Chocolat una novela de 1999 que trata de la llegada a un conservador pueblo francés de Vianne Rocher, una mujer muy especial que decide abrir una chocolatería.

El libro, escrito con una prosa muy evocadora y sugerente que estimula los sentidos del lector, es una fábula gastronómica sobre la felicidad por medio de los pequeños detalles. Toda una alabanza al chocolate, ese amargo fruto que endulza nuestra vida proporcionando un placer intenso.
"La mezcla de perfumes del chocolate, la vainilla, el cobre caliente y el cinamomo provoca mareo, está cargada de sugestiones, transmite ese deje duro y terrenal de las Américas, el aroma caliente y resinoso del bosque tropical. A través de él viajo ahora, como hicieran en otros tiempos los aztecas con sus inquietantes rituales: México, Venezuela, Colombia. La corte de Moctezuma. Cortés y Colón. El alimento de los dioses, burbujeante y espumoso, servido en tazones ceremoniales. El amargo elixir de la vida".
Si Vianne Rocher sólo quiere que las gentes del pueblo muestren su alegría de vivir, para el cura Francis Reynaud la chocolatería no es sino el primer paso para caer en el pecado, rechazando por tanto la presencia de la joven y su negocio.
Pero en la novela hay algo más, una denuncia ante la intolerancia social como es el rechazo que fomenta el párroco ante la llegada al pueblo de gitanos, -amparándose en la obligación de mantener las buenas costumbres que siempre han regido en la localidad frente a las amenazas venidas de fuera-, que les transmite a sus feligreses en sus sermones.
La novela está escrita en primera persona, intercalando la narración entre Vianne Rocher que nos describe casi a diario lo que sucede a su alrededor además de sus sentimientos y vivencias, y la del cura Francis Reynauld que en monólogos relata a otro cura que se encuentra en estado de coma y se convierte en el confidente mudo y, puede que también sordo, del estado anímico y psicológico del sacerdote Raynauld.
En el 2000 se estrena la película Chocolat dirigida por el sueco Lasse Hallström; protagonizada por Juliette Binoche y basada en la novela. En este filme la figura intolerante del cura es sustituida por la del conde Reynaud, personaje que no aparece en el libro, quizá con ésto se pretenda no molestar al público católico y de esta manera tener más número de espectadores. También hay otros cambios respecto a la novela. Pero, a pesar de ello, se puede decir que es una película deliciosa, con unos personajes maravillosos y relatada con un gusto exquisito por un gran director. Fue nominada a varios premios: Oscar, Globo de Oro, BAFTA, Donatello, Goya...
Tráiler de la película
jueves, 1 de febrero de 2018
domingo, 28 de enero de 2018
El niño con el pijama de rayas
John Boyne es un escritor irlandés que en el 2006 publicó El niño con el pijama de rayas (The Boy in the Striped Pyjamas) una novela dramática juvenil que ha sido número uno de ventas en varios países.
El argumento está narrado desde la visión inocente e infantil de un niño de 9 años, Bruno, hijo de un militar nazi de alto rango, que se traslada con su familia a vivir de Berlín a Auschwitz ( en la versión original el niño lo llama Out-With y en la española lo traducen por Auchviz).
Algunos críticos han opinado que el libro, a pesar de su apariencia de literatura infantil, no debería ser leído por lectores jóvenes ya que su lectura obligaría a los adultos a explicar el holocausto judío, aunque otros aseguran que es un acercamiento muy tenue al tema. En la edición española se recomienda leer a partir de los trece años.

El británico Mark Herman dirigió en el 2008 la adaptación cinematográfica en cuyo guión también participó el autor de la novela. La película una coproducción británica-estadounidense fue protagonizada por Asa Butterfield, Jack Scanlon, David Thewlis, Vera Farmiga. El filme obtuvo varios premios internacionales y una buena recaudación en taquilla.
El niño con el pijama de rayas. Escenas en español
sábado, 27 de enero de 2018
El campo de exterminio de Auschwitz
Hoy, 27 de enero, se cumplen 73 años de la liberación del campo de concentración de Auschwitz, en Polonia, por las tropas soviéticas. Cuando entraron los rusos encontraron que los nazis habían destruido las instalaciones que servían para exterminar a sus víctimas, pero pudieron comprobar por los cadáveres que hallaron y por los supervivientes enfermos el horror que se había vivido en aquel lugar.

En la primavera de 1940 los nazis crearon en la localidad polaca de Oswiecim,- nombre que cambiaron por el de Auschwitz-, un campo de concentración al que llevaron presos políticos polacos. A mediados de 1941 se empezó a llevar presos de otras nacionalidades: prisioneros de guerra rusos, yugoslavos, checos. Pero fue en 1942 cuando empezó a desempeñar de forma simultánea otra función: un centro de exterminio masivo e inmediato de los judíos europeos.
Cuando los judíos llegaban en los trenes a Auschwitz eran, a pie de tren, seleccionados eligiendo a los que pudieran trabajar y a los otros, considerados inútiles, eran llevados directamente a la cámara de gas donde se les asesinaba. Para evitar el pánico los soldados de las SS engañaban a las víctimas prometiéndoles un baño para luego reunirse con sus familias, por lo que marchaban hacia la cámara de gas tranquilos y sin miedo.
A los judíos muertos en las cámaras de gas inmediatamente después de su llegada al campo no se les ponía números ni se anotaban sus nombres en el registro general del campo, por lo que es muy difícil determinar con precisión el número de víctimas. Se calcula basándose en alguna documentación encontrada que los nazis llevaron a Auschwitz por lo menos a 1.100.000 de judíos, siendo los grupos más numerosos los húngaros, más de 400.000 y los polacos, unos 300.000
Desde 1940 hasta enero de 1945 Auschwitz funcionó también como campo de concentración. De modo distinto al de las víctimas del exterminio inmediato en las cámaras de gas, a los reclusos se les anotaba sus nombres en los documentos del campo. En total, los SS inscribieron y marcaron con números a más de 400.000 personas. De ellas unos 200.000 eran judíos que habían sido declarados aptos para el trabajo; los prisioneros polacos fueron unos 140.000; los gitanos unos 21.000; los prisioneros de guerra rusos unos 12.000 y el resto fueron prisioneros de otras nacionalidades. Entre los reclusos registrados en el campo había criminales, sacerdotes, antisociales, homosexuales... aunque no siempre correspondía a la verdad.
Zalmen Gradowski prisionero judío en Auschwitz escribió en su manuscrito:"Allí no hay espacio para la vida. Es una residencia de la muerte".
martes, 23 de enero de 2018
Cataratas Tis Issat
Las cataratas de Tis Issat o Tisisat en Etiopía están consideradas como unas de las más importantes de África. Se encuentran situadas en el Nilo Azul, a unos 30 km aguas abajo del lago Tana. Se las conoce también con el nombre de Tis Abay que en amárico,- el idioma oficial de Etiopía-, significa "agua humeante".
La caída del agua tiene entre 37 y 45 metros de altura, con unos 400 metros de anchura en la estación lluviosa. Rodeadas de una verde y exuberante vegetación el sendero hasta ellas y la contemplación del espectáculo de sus aguas es algo difícil de olvidar.
lunes, 22 de enero de 2018
El guardián invisible
Dolores Redondo Meira es una escritora española autora de la novela El guardián invisible, que es el primera parte de la trilogía del Baztán (El legado de los huesos y Ofrenda a la tormenta son las otras dos novelas).
El guardián invisible, publicada en el 2013, que ha sido traducida a varios idiomas, forma parte de la novela negra española porque no solo investiga una trama criminal sino que describe el entorno social, además de unas costumbres y mitos legendarios ligados a la tradición popular nombrando personajes vinculados con leyendas del norte como el basajaun o "señor de los bosques", también conocido como el "yeti vasco".
La acción transcurre en Elizondo, un pueblo en el valle del Baztán (Bidasoa) en Navarra, donde la inspectora Amaia Salazar tendrá que dirigir una investigación criminal en ese pequeño pueblo donde nació y del que ha tratado de huir toda su vida.
En el 2017 Fernando González Molina dirige la película El guardián invisible basada en la novela y protagonizada por Marta Etura, Elvira Mínguez, Francesa Orella.
La película fue objeto de un intento de boicot en las redes sociales debido a unas declaraciones de una actriz secundaria que interviene en el film, Mirem Gaztañaga, que en un programa de ETB, la televisión vasca, dijo que los "españoles son culturalmente atrasados". Ante la oleada de indignación española los responsables de la película declararon: "Deploramos y rechazamos por completo cualquier insulto y falta de respeto a los ciudadanos españoles". La película, a pesar de la polémica, tuvo una buena acogida en las taquillas.
El guardián invisible. Tráiler
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