La vida es una obra de teatro que no permite ensayos... Por eso, canta, ríe, baila, llora y vive intensamente cada momento de tu vida... antes que el telón baje y la obra termine sin aplausos.
Lazarillo de Tormes es una obra autobiográfica escrita en primera persona y de carácter epistolar, que apareció en la primera mitad del siglo XVI y cuyo autor permanece todavía en el anonimato.
Con el Lazarillo de Tormes se inicia en España la novela picaresca. Varias fueron las causas que contribuyeron a la aparición de este hecho literario y su posterior desarrollo.
En el Imperio español detrás de la supremacía aparente se daban tensiones sociales empeoradas por el desastre económico y humano causado por las guerras; además de la desocupación cada vez mayor de la población, agravada por el regreso de muchos soldados que a su vuelta se encontraban sin trabajo; también por la emigración de la juventud a las ciudades o a América, lo que produjo una despoblación del campo; el desprecio de los hidalgos españoles por el trabajo y la forma de pensar muy española de las "castas sociales" obsesionadas por la limpieza de sangre y el honor. Todo lo anterior fue creando un fondo social de hambre, mendicidad y delincuencia.
Y esta decadencia y miseria social crearon una insatisfacción que llevó a muchas gentes al desengaño cínico, tan propio de la picaresca.
El Lazarillo de Tormes es una obra anticlerical que tuvo problemas con la Inquisición que llegó a prohibirla, aunque años después se editaría de nuevo pero con algunos capítulos menos que fueron censurados; la obra no volvió a ser publicada íntegramente hasta el siglo XIX.
De todos los amos con los que estuvo el protagonista la mayoría son eclesiásticos: un clérigo, un fraile de la Merced, un buldero o religioso encargado de predicar y vender las bulas de la Santa Cruzada, un capellán y un arcipreste.
El Lazarillo de Tormes es una obra fundamental de la literatura española que se lee con una sonrisa no exenta de amargura.
Del Lazarillo de Tormes se hizo un versión cinematográfica en 1959 que obtuvo el Oso de Oro en el Festival de Berlín. La dirigió César Fernández Ardavín.
Lazarillo de Tormes. Película completa, 1959
La película, realizada en época franquista, tiene un claro matiz religioso, ya que se elimina el carácter anticlerical de la novela silenciándose los capítulos en que aparecen religiosos o se cambian por otros: el clérigo se convierte en un sacristán y el buldero en un comediante de la legua. A todo esto hay que añadir que al final de la película el Lazarillo se confiesa, se arrepiente de sus faltas y los malos son detenidos. Aunque todo ello se intuye al principio del filme cuando aparece un texto de San Agustín.
En el año 2000, muerto Franco, Fernando Fernán Gómez y luego José Luis García Sánchez dirigen otra adaptación de esta obra en una película titulada Lázaro de Tormes.
Escenas de Lázaro de Tormes. 2000
Esta nueva versión del año 2000 se basa, principalmente, en los capítulos que fueron silenciados en la anterior película de 1959: los que tienen un claro tono anticlerical, apareciendo los personajes del clérigo, del fraile de la Merced, del arcipreste. Y también en esta adaptación Lázaro de Tormes, -que aparece como adulto-, trata de justificar todas las faltas que hizo motivado y movido por el hambre que lo poseía, porque es precisamente ésta: el hambre, la que en los primeros capítulos extiende sus garras vacías hacia los desocupados y desiertos estómagos del Lazarillo, del escudero,... ansiosos y anhelantes de que algo comestible les caiga.
El Lazarillo de Tormes. Escenas de la película de animación del año 2013
En el año 2013, Juanba Berasategui realiza una película de animación titulada El Lazarillo de Tormes para la televisión vascoandaluza en una coproducción.
Plovdiv es la segunda ciudad más importante de Bulgaria después de la capital, Sofia; está situada a orillas del río Maritsa, en las fértiles tierras de Tracia. En el primer milenio a. C. los tracios fundaron en este lugar un núcleo urbano llamado Evmolpia.
Fortaleza de Nebet tepé
En el año 342 a. C. fue conquistada por Filipo II de Macedonia, otro reino tracio, quien aspiraba a la unificación del mundo tracio de aquella época bajo su poder. Cambió el nombre a la ciudad por el de Philippopolis.
Restos de la antigua Philippopolis
Los romanos conquistaron la ciudad en el siglo I a. C. y le volvieron a cambiar el nombre por el de Trimontium, lugar que se encontraba en la Via Militaris que unía la Europa Occidental y Central con Asia, uno de los caminos más importantes desde el punto de vista estratégico y comercial.
Teatro romano
Después de la división del Imperio Romano (395) la ciudad formó parte de Bizancio y resistió las invasiones de godos, eslavos... durante los siglos IV al VII, siendo renovada por el emperador Justiniano.
La ciudad pasó a formar parte del Primer Estado búlgaro durante el reinado del khan Malamir que reinó desde el 831 hasta el año 836. Pero los bizantinos la volvieron a conquistar y así, a lo largo de los siglos, el poder de la ciudad pasaba de unos a otros, e incluso durante un breve periodo estuvo bajo el dominio de los caballeros de la Cuarta Cruzada. Hasta que en 1344 pasó a los búlgaros.
Mezquita
Los otomanos la conquistan en 1364 y le dan el nombre de Filibé. La arquitectura bizantina fue sustituida por otra de características orientales.
Durante el Renacimiento Plovdiv fue un importante centro económico. Los ricos comerciantes de la ciudad mostraban su bienestar con la construcción de magníficas casas. También fue un importante centro cultural que contribuyó en el despertar del espíritu búlgaro.
La guerra ruso-turca liberó Bulgaria en 1878 pero, varios meses después el Tratado de Paz de Berlín empañó la alegría de la liberación y dividió el país: las zonas fronterizas fueron concedidas a los países vecinos, se creó una comunidad autónoma llamada Rumelia Oriental bajo el dominio otomano con capital en Plovdiv y, Bulgaria quedó como un principado pequeño y débil. Este dramático período de separación duró siete años y el 6 de septiembre de 1885 la ciudad fue conquistada y Rumelia Oriental se unió con el principado de Bulgaria dando comienzo a la historia moderna del país.
Desde la infancia nos enseñan; primero a creer lo que nos dicen las autoridades, los curas, los padres... Y luego a razonar sobre lo que hemos creído. La libertad de pensamiento es al revés, lo primero es razonar y luego creeremos lo que nos ha parecido bien de lo que razonamos.