El Monasterio de Rila es el más famoso de los monasterios de Bulgaria. Situado en un bello entorno a más de mil metros de altitud, fue fundado en memoria del ermitaño Iván Rilski, más tarde canonizado por la iglesia ortodoxa como San Juan de Rila.
Los otomanos lo destruyeron, pero fue reconstruido a finales del siglo XV. En el siglo XIX sufrió un incendio y fue en parte vuelto a construir.
La torre Jreliyova de unos 24 metros se edificó en 1335 y es la parte más antigua que se conserva. Fue fortaleza del monasterio y también sirvió de vivienda de los monjes en tiempos de guerra.
La iglesia principal Rozhdestvo Bogorodichno es de mediados del siglo XIX.
La parte residencial tiene tres pisos y unas 300 salas de las cuales 100 son celdas monásticas, cuatro capillas, además de una biblioteca.
La vida de George Orwell o Eric Arthur Blair, que era como se llamaba en realidad, tiene más en común con una novela que con la vida sosegada y tranquila de un autor dedicado a la literatura, ya que durante su corta vida, murió a los 46 años, fue policía del Imperio británico en Birmania, vivió durante un tiempo en la indigencia haciendo toda clase de trabajos en París y Londres; luego trabajó como maestro de escuela y en una tienda de libros de segunda mano... También participó en la Guerra Civil española, que le cambió su visión del mundo.
George Orwell ( 1903-1950)
Además de ensayista, crítico de literatura y cronista, George Orwell es un novelista muy conocido, sobre todo, por dos de sus novelas Rebelión en la granja ( Animal Farm) y 1984 (Nineteen eighty-four).
El argumento de Animal Farm o Rebelión en la granja, que es como se tradujo en España, es bien conocido: los animales de la granja del señor Jones se sublevan contra él y vencen; pero esta rebelión con el tiempo fracasará porque surgen entre ellos enfrentamientos y algunos de los que antes se sublevaron se alían con los amos que derrocaron. Maravilloso es el final del libro: "No había duda de la transformación ocurrida en las caras de los cerdos. Los animales, asombrados, pasaron su mirada del cerdo al hombre, y del hombre al cerdo; y, nuevamente, del cerdo al hombre; pero ya era imposible distinguir quién era uno y quién era otro".
Rebelión en la granja fue ideada por su autor como una sátira del estalinismo, una alegoría de la corrupción donde los ideales de la Revolución rusa fueron traicionados. Pero esta fábula puede considerarse como sin tiempo porque se puede trasladar a cualquier momento de la historia un hecho que invariablemente se repite: la corrupción que engendra el poder. Además en esta obra George Orwell hace un claro análisis de las manipulaciones que sufre la verdad histórica en los momentos de transformación política.
Joy Batchelor y John Halas
En 1954 aparece una película británica de dibujos animados titulada Animal Farm basada en la obra de George Orwell y llamada en España igual que el libro: Rebelión en la granja. Fue realizada por Joy Batchelor y John Halas, siendo la primera película en presentar un tema político dentro del cine del dibujo animado.
Rebelión en la granja. Película completa de 1954 Este filme es una buena adaptación del libro de Orwell , aunque tiene algunos cambios sobre todo el final.
John Stephenson El británico John Stephenson realiza otra adaptación en 1999, esta vez con actores.
Rebelión en la granja. Película completa de 1999
Esta película es muy inferior a la versión de 1954 ya que adaptaron el libro de Orwell de una forma superficial, quitándole toda la carga política del texto, para hacer un filme con animales simpáticos con objeto de llegar a un público muy infantil. Y así, se traiciona el fondo del libro presentando al granjero que de tirano se convierte, al final, en benefactor de los animales...y esto ya no es una adaptación libre para niños sino un intencionado cambio ideológico en el que la rebelión queda diluida en un latente conservadurismo. Claro, que esta película está hecha en Estados Unidos y con esto queda todo dicho.
Iglesia de San Pedro de estilos románico y gótico, convertida en fábrica de harina y hoy en cafetería.
Al pasear por las calles de Cuéllar no se puede dejar de sentir cierta desazón cuando se contemplan sus antiguas iglesias y conventos, porque en ellos se pueden apreciar las huellas dejadas por el discurrir de los años en los que el abandono, la desidia o la dejadez, además del robo, de los saqueos de las tropas francesas, o la desamortización que no benefició, en nada, al patrimonio cultural religioso.
Convento de San Francisco, que fue el gran templo de Cuéllar, hoy en estado ruinoso y arruinado ya que sus tesoros artísticos están repartidos por varios lugares.
Y, a pesar, del interés mostrado en los últimos tiempos por defender y conservar este legado artístico, el testimonio de esas "cicatrices" del acontecer histórico están marcados trágicamente en estos monumentos.
Iglesia de Santa Marina, de estilo mudéjar. Sólo queda de ella la torre ya que la nave y el ábside de la iglesia fueron demolidos para construir una casita adosada.